El Misterioso Hombre de Polietileno




The Mysterious Man of Polyethylene


Descubrí al misterioso hombre de polietileno durante mi camino hacia el trabajo junto a un semáforo muy próximo al lugar en que, dos años más tarde, encontraría aquellos leones bípedos de alegre colorido. La visión del hombre de otro mundo no me sobrecogió. Conocedor de las palabras klaatu barada nikto, yo tenía la tranquilidad y confianza necesarias para el acercamiento y, no podía ser de otra manera, me dispuse a tomar algunas fotografías

La figura blanca destacaba especialmente por su contraste con el gris del asfalto y de los edificios, pero lo que más me sorprendió fue que yo parecía ser el único interesado en el singular personaje. Los transeúntes, todos caminando hacia un destino común, pasaban por su lado y apenas desviaban sus miradas hacia el extraño ser, ni siquiera en las breves pausas frente el semáforo en rojo.

Estuve un buen rato contemplando y fotografiando la escena. Los caminantes continuaban la ruta sin que la curiosidad rompiera el ritmo de sus pasos. El hombre de polietileno también permaneció inmóvil e imperturbable durante todo ese tiempo. Guardé mi cámara, dí media vuelta y entré de nuevo en la corriente. La mecánica de la ciudad era inalterable.